jueves, 31 de diciembre de 2015

Año nuevo, vida nueva.

Otro año más. Otros doce meses más.

¿Qué queréis que os diga? No me quiero poner melancólica, o dramática (eso hoy, no).

Este año han pasado muchas cosas, las buenas predominaron pero por desgracia las malas se hicieron notar. Y vaya si se notaron. No quiero escribir sobre estas porque a parte de que sea una pérdida de tiempo, también sería un poco "pon sal en la herida", ¿sabéis?

Tampoco voy a escribir sobre las buenas, esas las recuerdo con una sonrisa y cuando queráis os lo cuento con un cafecito. Solo voy a hacer una lista (rarísimo de mi persona) sobre mis propósitos. O lo que me gustaría cambiar, no en un año, sino a lo largo de mi vida (que esperemos que sea longeva).

Pues aquí van:
· Tener menos sueño y soñar más. Hay que aprovechar que es gratis. En serio.
· Sonreír. Porque puedo. Y porque la ortodoncia fue cara. Hay que mostrar el buen trabajo que hicieron, oye.
· Que lo que me amargue la vida sea el sabor de cualquier comida o bebida. En especial del café. Aunque le eche azúcar y leche condensada. Sí, soy de esas locas.
· No llevar reloj, ya que quiero andar lento y el tiempo va muy deprisa.
· Enfadarme menos, relajarme más. Necesito meditar #PonYogaEnTuVida.
· Dejar ir las cosas (let it go♫♪). El pasado, pisado.
· Solo mirar atrás para recordar aquellos buenos momentos, los que de verdad valieron la pena y sonreír.
· Hacer lo que me gusta, por que me gusta. No hay que aclarar más.
· Dejar la vergüenza en un cajón. Con cadena. Y candados. Hundido. En el mar. ¿Está claro Isabella?
· Respirar. De verdad.
· Si me tengo que hundir, que sea para bucear.
· Escribir un poquito más, chiquilla. Que tengo esto abandonaico', oye.
· Poner etiquetas para saber dónde tengo la cabeza. Solo para eso. Los fabricantes de post-it se van a hacer un pelín más ricos gracias a mi persona.
· Centrarme más, despistarme menos.
· Que hierva el agua para el café y no la sangre.
· Decir "te quiero". Que son dos palabras y cómo cuestan.
· Decir "¡Atrás!", con servilleta incluida, a aquellos que aparten más que aporten.
· Aprender a olvidar.
· Pedir perdón y no volver a tropezarme con la misma piedra.
· Perder la energía negativa y entrenar para tener más paciencia. Estilo monje Shaolin. Todo muy zen.
· Que el amor valga la risa, no la pena (#AcciónPoética 100%).
· Si maquillo algo, que no sean las emociones o cómo me siento. Que sea es grano feo. En fin xd.
· Ser feliz. Creo que al fin y al cabo, nos lo merecemos.

Espero que este año haya sido genial (con sus pros y contras) pero que los que vienen sean mejor ❤

Isabella.
31 de diciembre del 2015.